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"El Subte":

conectando a los porteños

Foto: Siemens Corporate Archive, München

Foto: Siemens Corporate Archive, München

Cuando en 1911 se iniciaron en el centro de Buenos Aires las gigantescas excavaciones destinadas a alojar el primer subterráneo de Latinoamérica, aún circulaban por las calles tranvías tirados por caballos. Para la construcción de galerías y túneles se contrató a la empresa alemana Philipp Holzmann. Las obras, que emplearon a más de 1500 trabajadores, se concluyeron en tan sólo 20 meses: el 3 de diciembre de 1913 la línea A inició su recorrido entre las estaciones de Plaza de Mayo y Once. El suministro eléctrico de los automotores provenía de las plantas de la Compañía Alemana Transatlántica de Electricidad.

Vagones para Buenos Aires en el puerto de Hamburgo, 1934. (Siemens-Zeitschrift 14, 1934)

Vagones para Buenos Aires en el puerto de Hamburgo, 1934. (Siemens-Zeitschrift 14, 1934)

Tuvieron que transcurrir casi 15 años hasta que se iniciaran las obras de una segunda línea. Entre 1928 y 1930 Siemens Bauunion GmbH construyó la línea B y en 1934 empezó a funcionar la línea C, la cual era de especial importancia, ya que unía dos estaciones para trenes de largo recorrido: Retiro y Constitución. Las empresas de Siemens no sólo realizaron las obras de los túneles, sino que también suministraron los vagones, las líneas de contacto y el sistema de señalización.

Siemens cuenta con una larga tradición en Buenos Aires: ya en la década de 1930 esta empresa ayudó a construir el Obelisco, símbolo de la ciudad, la Avenida 9 de julio, que es la calle más ancha del mundo, y las líneas de metro B y C.   ©Siemens AG

Siemens cuenta con una larga tradición en Buenos Aires: ya en la década de 1930 esta empresa ayudó a construir el Obelisco, símbolo de la ciudad, la Avenida 9 de julio, que es la calle más ancha del mundo, y las líneas de metro B y C. ©Siemens AG

La fresca brisa del mar, a la cual la capital argentina debe su nombre, raramente llega a despejar el denso smog que encapota la ciudad en nuestros días: en el Gran Buenos Aires se encuentra el 50% de la actividad industrial argentina, así que el sistema de transportes de cercanías de la capital contribuye notablemente a la reducción de las emisiones.

Vagón de la línea B del subte de Buenos Aires. ©Miguel A. Monjas, 2006

Vagón de la línea B del subte de Buenos Aires. ©Miguel A. Monjas, 2006

Siemens colabora actualmente en la modernización del sistema eléctrico de la línea A del tren subterráneo, la más antigua de Latinoamérica; esta empresa también está a cargo del mantenimiento de 16 automotores de subterráneo de la línea E. Así, "el subte" sigue conectando no sólo a los porteños, sino también a la Argentina con Alemania.

Bibliografía:

  • Kuntze, F. 1934. Die neue Untergrundbahn in Buenos Aires. En: Siemens-Zeitschrift, Jahrgang 14:244-249.
  • Cannilla, Flavio, et al. 2007. Argentina - Alemania 150 años: un recorrido a lo largo de 150 años de relaciones bilaterales. Buenos Aires: Embajada de la República Federal de Alemania.